lolokidserases
@lolokidserases
Cuando no se actúa a tiempo, el problema puede extenderse rápidamente en forma de “efecto cadena”. Por ejemplo, un niño puede contagiar a varios compañeros de clase, estos a su vez a sus familias, y posteriormente volver a contagiarse entre ellos si no se ha eliminado completamente en todos los casos. Esto genera ciclos de reinfestación que pueden prolongarse durante semanas y resultar muy frustrantes.
Además, en entornos colectivos, un solo caso no tratado puede acabar afectando a muchas personas. Por eso, es fundamental no solo tratar a la persona afectada cuanto antes, sino también revisar a las personas cercanas y tomar medidas preventivas. Actuar con rapidez corta la cadena de transmisión, reduce el número de casos y evita que el problema se convierta en algo más difícil de controlar.